
Bel

Dios shemita del robo. Es adorado en todas partes por ladrones pero especialmente en Zamora y Shem. El clero de Bel es independiente en cada ciudad y región para prevenir los ataques y venganzas entre sus propios miembros. En aquellos lugares donde existen cofradías de ladrones o maleantes es habitual que éstas estén interconectadas con los miembros del clero. En las grandes ciudades los templos permanecen ocultos bajo tierra, siendo considerados territorio neutral. Los sacerdotes de Bel nunca compran o intercambian bienes. Bel solo puede ser apaciguado a través de la ofrenda de objetos robados valorados en diez veces el precio del objeto comprado. Los sacerdotes de Bel tienen su propia lengua.
Se representa a Bel como un enano de cara fornida, un hombre elefante de seis brazos o un humano parecido a una pantera con una máscara negra.
(USA EL ALTAR DE SET EN EL JUEGO).